Las contradicciones entre la exgobernadora y Curutchet pusieron por primera vez al descubierto las diferencias de estrategia de los exfuncionarios frente al avance de la causa que investiga el juez federal Ernesto Kreplak a partir de la difusión de un video, hallado en la AFI, en el que Villegas mencionaba su deseo de contar con una “Gestapo” para perseguir a los gremios y estimulaba a empresarios a acumular denuncias contra el gremialista platense Juan Pablo “Pata” Medina. También estaban en la reunión tres funcionarios de relieve de la agencia de inteligencia, el entonces intendente de La Plata, Julio Garro, el exsubsecretario de Justicia bonaerense Adrián Grassi y Roberto Gigante, exministro de Infraestructura de la provincia, entre otros.
La semana pasada prestó declaración ante al Bicameral Hernán Stella, responsable del área de Ceremonial y Protocolo del Bapro en 2017, al momento de producirse la reunión, y dijo que “solamente cumplía órdenes de la Presidencia del banco”, es decir de Curutchet, según relató entonces el diputado Rodolfo Tailhade. Stella en la actualidad integra el equipo de comunicación de Vidal. También declaró Emilia Jaime, funcionaria del Bapro, quien en el mismo sentido que Stella dijo haber reservado la sala a pedido de Curutchet.
Para los legisladores que investigan el entramado puesto al descubierto por la reunión es clave esclarecer con detalle la cadena de responsabilidades en la convocatoria, armado y conductas posteriores al encuentro del 15 de junio de 2017. El salón del Bapro, que a diferencia de otras instalaciones de la entidad nunca había sido utilizada hasta entonces por la Gobernación, fue reservado por tres días: el 14 de junio se presume que para instalar las cámaras que grabaron el registro hallado por la actual conducción de la AFI, al día siguiente para el encuentro propiamente dicho y el 16 supuestamente para desmontar el cableado y las cámaras utilizadas para filmar.


