La diputada provincial Mayra Mendoza presentó un proyecto de ley que tiene por objeto disponer la instalación obligatoria de cartelería visible con información sobre líneas telefónicas públicas y gratuitas de atención al suicidio, contención psicológica y salud mental en la totalidad de los pasos a nivel y zonas operativas ferroviarias de la provincia de Buenos Aires.
La actividad, realizada en el Centro Comunitario de Salud Mental y Consumos Problemáticos “Federico Kaski», de Quilmes, se enmarcó en el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, en una jornada bajo la denominación: “El suicidio como indicador de malestar social: políticas de prevención, atención y posvención”.
“Cuando año tras año comenzamos a ver un incremento en los suicidios y en los intentos, no dejamos de pensar de qué manera podíamos abordar todos estos temas que tienen que ver con situaciones particulares, familiares, de los barrios; y trabajando de manera mancomunada con la provincia de Buenos Aires. Por eso estamos en este lugar, en el primero de los centros de salud mental que se han inaugurado en la Provincia. Y tiene que ver con que lo que nosotros recogemos del territorio lo planteamos como necesidad para que se genere infraestructura para un Estado más presente, mejor, que logre resultados, y también políticas públicas”, sostuvo Mayra, acompañada por la intendenta interina, Eva Mieri, y miembros de la comunidad de la salud.
Y señaló: “Hoy el suicidio es uno de los índices más altos que tenemos de muertes en nuestro país, sobre todo, y lo digo con mucha preocupación, de jóvenes. Son los niños, los adolescentes quienes necesitan de nuestra ayuda, contención y escucha. Que puedan contar con ese abrazo que a veces se necesita por parte del Estado. Esto habla de qué contexto estamos viviendo. Me tocó ser diputada nacional del 2011 al 2015, y créanme que vivíamos en un país completamente distinto, donde tenía que acompañar, fundamentar y votar a favor leyes que hablaban de nuestra soberanía, de la ampliación de derechos. Y tenemos que volver a soñar que ese país vuelva a ser posible sobre todo para los jóvenes, que ese horizonte a futuro puede ser algo que los incluya, que los invite a sentir la vida de otro modo, a sentir ganas de vivir todos los días”.
“También tenemos que poder rever y hacer una trazabilidad de qué nos está pasando desde hace un tiempo a esta parte. Por supuesto, hay estadísticas y demás que también lo confirman desde hace 10 u 11 años a este momento, las cosas vienen empeorando para todos. El salario y el trabajo como ordenadores sociales vienen cayendo. Esto habla de un contexto que no permite estar ocupado de lo que cada uno de los integrantes de la familia necesitan, porque esa mamá o ese papá se está preocupando de ver cómo sobrevive este contexto. Y la tasa más alta de suicidios también se da en que estamos viviendo con más del 40% de nuestra población que tiene empleo formal está endeudada”, subrayó la Intendenta en uso de licencia.
Y agregó: “En este marco, donde el salario está cada vez más pulverizado, que el poder adquisitivo no alcanza para lo básico, que no hay posibilidad de pensar el ocio y el disfrute como algo fundamental en nuestras vidas, estamos lamentablemente viviendo uno de los momentos en la historia con la tasa de suicidio más alta. Esto tiene que ser un tema que lo conozcamos y que nos llame a involucrarnos y convoque a qué podemos hacer nosotros desde el lugar que estemos para que esto sea distinto, porque así lo necesitamos todos, pero sobre todo nuestros niños y los adolescentes”.
“Esto se trata de que entre todos nos sigamos comprometiendo con el otro, ninguno de nosotros puede salvarse en soledad, nadie se salva solo, y esto por más que lo repitamos una, dos, tres veces, es imprescindible que se escuche hasta el cansancio. Tenemos que salvarnos en comunidad, porque lo que hoy tiende a ser una salida que es cada vez más individual y más adentro de una pantalla, es lo más grave que nos puede pasar como personas. De manera individual, nada, de manera colectiva todo, la salida siempre va a ser colectiva”, aseveró.
Y enfatizó: “Esto es lo que aprendimos en estos años y es lo que nunca nos vamos a resignar de seguir convocando e invitando a hacer, a que seamos parte de la solución a tantos de los problemas que hoy tenemos y que estamos acá porque nos duelen de manera común. De eso se trata este proyecto de ley, que estos dolores en comunidad los transformemos en amor y en salida colectiva. Y también viene a complementar lo que ayer ha presentado el Gobernador junto a la subsecretaria de Salud Mental bonaerense, Julieta Calmels, para poder seguir abordando y previniendo las situaciones de suicidio y que luego va a tener una segunda etapa que tiene que ver con un proyecto de ley de posvención”.
Por su parte, la presidenta del Consejo Consultivo Honorario de Salud Mental, Verónica Laplace, señaló: “Este proyecto me parece sumamente importante porque esto de poner carteles en determinados lugares, que haya información visible para una persona que está atravesando una situación crítica y que pueda encontrar información, un lugar para pedir ayuda es muy importante. Legislar es tomar una posición, es decir, este problema nos importa y es el Estado que tiene que hacer algo, y creo que esto es particularmente significativo cuando hablamos de suicidio, porque también durante mucho tiempo, y todavía persiste, el suicidio fue tomado como algo del orden de lo privado, de lo familiar, y no desconocemos la dimensión subjetiva, singular que cada una de estas situaciones porta, pero también sabemos que el suicidio, y esto hay que remarcarlo mucho, es un problema complejo, multicausal y es, como decíamos anteriormente, de responsabilidad colectiva”.
A su vez, el director de Salud Mental del Municipio de Quilmes, Gonzalo Clérici, indicó: “El proyecto que Mayra hoy nos comparte es sembrar cuidados en el medio de la desolación. Nos dice que no estás solo, queremos ayudarte, queremos acompañarte, poder comunicarte a estos números, a un centro de salud. Es un gesto”.
El proyecto de ley prevé la colocación de carteles en lugares estratégicos como pasos a nivel peatonales y vehicular-peatonales; estaciones y apeaderos ferroviarios, y pasarelas y puentes peatonales que crucen trazas ferroviarias, entre otros. Deben ser visibles en tamaño y altura, ser ubicados en zonas de alto tránsito e incluir el número telefónico gratuito de atención nacional y provincial (como el 135 o 0800-222-5462), y un mensaje claro de contención.
Esta iniciativa responde a la urgente necesidad de abordar el incremento de episodios de crisis en el territorio provincial. Los registros de monitoreo territorial y de asistencia a las víctimas en los municipios bonaerenses -que funcionan como un termómetro representativo de la situación socio-sanitaria de la Provincia- dan cuenta de una tendencia de aumento alarmante que demanda respuestas institucionales sistemáticas e inmediatas. La prevención debe ocupar un lugar central en las políticas públicas para proteger el bienestar y la vida de nuestra sociedad.
El suicidio es un problema complejo de salud pública a nivel global y demanda intervenciones públicas integrales, intersectoriales y con un intenso trabajo de prevención. En 2025, Argentina registró un récord histórico de suicidios, por lo que es fundamental tomar una iniciativa integral al respecto. Los datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad de la Nación son contundentes: 5.209 personas se quitaron la vida durante el año pasado, un 22,6% más que en 2024. Y la tasa nacional llegó a 11,8 suicidios cada 100.000 habitantes, por encima del promedio mundial informado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es de 9,1. Lo preocupa aún más es la aceleración de los casos y que, desde 2023, es la principal causa de muerte violenta en el país.
En este contexto, el proyecto explica que la red de transporte ferroviario que atraviesa la provincia de Buenos Aires -con sus extensas trazas urbanas, periurbanas y rurales que conectan a millones de bonaerenses- representa un ámbito de especial vulnerabilidad. Los pasos a nivel, estaciones y puentes peatonales son puntos de alto tránsito cotidiano donde la presencia del Estado debe materializarse de forma visible. La instalación de cartelería clara y de acceso inmediato a recursos de asistencia psicológica en esta infraestructura interpone una alternativa de ayuda en el instante preciso en que una persona atraviesa una crisis subjetiva o un estado de alta angustia.
El Centro Comunitario de Salud Mental y Consumos Problemáticos “Federico Kaski», fue inaugurado a fines de septiembre de 2025, está ubicado en Cevallos y Olavarría, en Quilmes y lleva su nombre en homenaje al reconocido sanitarista y militante. El centro funciona de forma interdisciplinaria para abordar tanto aspectos vinculados con trastornos de salud mental, como temas relacionados con consumos problemáticos de sustancias, basándose en los principios de la atención primaria de salud, apuntando al refuerzo, restitución o promoción de lazos sociales, con dispositivos tanto para el trato individual como para un abordaje grupal. Al mismo tiempo, es un lugar de tratamiento tanto para adultos como para adolescentes, que busca generar un espacio abierto a la comunidad donde también se brindan diversos talleres y charlas de difusión sobre temáticas afines.




