Nicolás Nicky Caputo es el primus inter pares de los Newman boys. Y el Nº 1 también entre los sospechados de ser testaferros de Mauricio Macri, a tal punto que se le dedicó un libro biográfico titulado “El otro yo”.
Este entramado de amistad y negocios viene de lejos: Nicky y el Mauri se conocen desde que tenían 5 años. Cursaron juntos toda la primaria y toda la secundaria en el colegio Cardenal Newman. Y los dos tanitos juntos tuvieron que afrontar el bullying de sus compañeros de aureola aristocrática. Gracias a la bravuconería y audacia de Nicky salieron airosos, encabezando un grupete de Newman Boys que llegaría lejos: Alfonso Prat Gay, Rogelio Frigerio, Pablo Clusellas, José Torello.
Desde los tiempos de la presidencia de Boca hasta la derrota electoral del 2019, pasando por los 8 años de la jefatura de gobierno de la CABA y los 4 años del Gobierno Nacional, todos los testigos coinciden en que Caputo es el único capaz y autorizado para decirle “no” a Macri. El único que delante de otras personas lo puede cuestionar: tiene ganado su lugar, desde la historia personal y desde las finanzas.
Aunque Nicky viene facturando lindo en coordinación con los Macri desde su salida del Newman, el premio gordo llegó con la presidencia de Mauricio. Nicolás Caputo fue el mayor beneficiario de las políticas energéticas de Mauricio Macri: se quedó con dos empresas de distribución de gas natural en la República Argentina. Una es Distribuidora Gas del Centro; la otra, Distribuidora de Gas Cuyana. En 2017, la primera registró ganancias por 770 millones, una mejora del 444% interanual; la segunda, 588 millones, una mejora del 331%. Sumando ambas firmas, hablamos de 1.359 millones, una mejora conjunta del 388%, esto es, casi quintuplicó sus utilidades netas libres de impuestos.
Para asombro de muchos, en 2017 Caputo fue designado cónsul honorario de Singapur en la Argentina. En 2019 fue confirmado como cónsul honorario argentino en Singapur. Las razones de este curioso intercambio de roles, que lo ubica a Nicky de los dos lados del mostrador, otra vez, hay que buscarlas en el potencial de negocios de la región asiática. Como siempre, Nicolás cae parado sobre los negocios de la familia.
En el medio, Caputo fue uno de los beneficiarios del blanqueo de bienes y capitales radicados en el exterior, dispuesto su amigo presidente. Además de Nicky, que blanqueó 465 millones de pesos Gianfranco Macri blanqueó otros 622 millones de pesos. Un amigo de la familia, Marcelo Mindlin, blanqueó 771 millones. Todos contentos.
Habían sido escrachados internacionalmente por la filtración de documentos del estudio Mossack-Fonseca, escándalo conocido como “los Panamá papers”, que dejó al descubierto las maniobras de evasión de impuestos y lavado de dinero de Gianfranco, Mauricio y Jorge Macri, Nicolás Caputo, Néstor Grindetti, Darío Lopérfido, Esteban Bullrich y Gustavo Arribas. Todo el clan. No hace falta mucho más para entender la mecánica perversa de negociados, privilegios y lavados varios.
Nicky y Mauri, dos tanitos constructores
Caputo, hijo y nieto de inmigrantes italianos dedicados a la construcción de viviendas, desarrolló una exitosa carrera empresarial propia gracias al padre de Mauricio. Su primer emprendimiento fue una fábrica de aparatos de aire acondicionado para automóviles: Mirgor SA, fundada en 1983. Franco Macri era entonces presidente de Sevel SA, fabricante de autos Fiat y Peugeot. Por supuesto, equipó sus vehículos con los aires acondicionados que fabricaba Caputo. En reciprocidad, Nicky nombró a Mauricio en el directorio de Mirgor, que pronto expandió su producción a aparatos de aire acondicionado para viviendas, microondas y telefonía celular. En este último rubro, otra vez su principal cliente fue Franco Macri, cuando creó Movicom.
Macri se retiró de Mirgor SA en 1994, pero antes hubo un episodio clave para demostrar el grado de amistad que une a Caputo con el Mauri: cuando el Mauri fue secuestrado, en 1991, Franco Macri le pidió a Nicky que se encargara de realizar el pago exigido por los secuestradores con los 6 millones de dólares en un bolso sobre el asiento trasero de su auto.
La década menemista le abrió nuevos horizontes a la empresa de Caputo. Los millones se multiplicaron gracias los contactos con el menemato y, especialmente, a través del intendente de Buenos Aires, el ahijado de los Macri, Carlos Grosso, Caputo se quedó con la licitación para remodelar el mercado de Abasto y al edificio de la planta impresora del diario La Nación.
Sin embargo, fue durante el interinato de Jorge Telerman que Caputo hizo los mejores negocios con la CABA: un nuevo hospital en Villa Lugano, la remodelación del hospital Borda, la construcción de viviendas para los habitantes de la villa 1-11-14 y el emplazamiento del parque Mujeres Argentinas, en Puerto Madero. La ciudad empezó a poblarse de rascacielos de color gris, identificatorio de Caputo Construcciones SA, en zonas donde hasta entonces tenían prohibida la construcción de edificios de más de 6 pisos de altura.
Con la llegada del Mauri a la jefatura de Gobierno de la CABA, los negocios de Nicky se multiplicaron por diez: los contratos que tenía suscriptos con Telerman llegaban a los 120 millones de pesos, que al cabo del primer año de gestión del Mauri se habían elevado a 1.200 millones. Claro que semejantes negocios implicaban aportes extraordinarios e ilegales para la campaña política de su amigo del alma. También aceptó préstamos de Macri por 18.5 millones de pesos: tenía que alivianar su declaración jurada antes de candidatearse a la Presidencia.
Durante sus ocho años en el gobierno de la cuidad, la lista de las obras asignadas por Macri a su amigo del alma, a su protector escolar, es larguísima y los sobreprecios evidentes, con licitaciones amañadas y costos ajustados, siempre mayores de los calculados.
Por último, este es el portfolio de empresas en las que tiene mayoría de acciones el Grupo Caputo:
Nicolás Caputo Sociedad Anónima de Edificación
Caputo Construcciones y Servicios
Madero Plaza
Desarrollos Caballito
Altos del Puerto
SES SA
Il Tevere
Sadesa
Edesur
Hidroeléctrica Piedra del Águila en el Norte
Farmacity
Corporaciones de Puerto Madero (controla la empresa Dique Tres SA y tiene participación en los edificios Madero Plaza y El Mirador
Central Puerto
Mirgor SA (fabricante de equipos de ventilación para automóviles, y controlante de una firma que ensambla celulares y computadoras en Tierra del Fuego)


